
Hoy hace 10 años que me case. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo. Esto es debido a que cuando eres feliz los días son horas y las horas…segundos.
Han sido los 10 mejores años de mi vida. No tengo palabras para expresarlo, pero creo que todos lo podéis ver en mis ojos cuando miro a mi esposo.
José María ha sido el mejor regalo que Dios me ha enviado, ya demás, gracias a nuestro amor, tenemos una hija maravillosa, a la que es imposible no quererla con locura.
Mi querido esposo es alguien realmente especial. Los que nos conocéis sabéis que aparte de lo feliz que me hace diariamente, saca lo mejor de mí. ¡Esto es fantástico! ya que tener a alguien a tu lado que lo consiga, hace que tu vida sea mejor y más fructífera.
También es alguien que hace mis sueños realidad (y esto no es fácil). Todo lo que he podido desear en mi vida me lo ha dado (y muchas de ellas sin pedirlas, él mirando en el fondo de mi corazón a sabido ver lo que era). Puede que suene extraño, pero…. vivir con alguien que su vida sea la tuya es….mágico.
Algo que hace que nuestra vida sea especial, es que a su lado cada día es una sorpresa. Nunca sé lo que puede pasar y vivir así nos ha ayudado a estar más unidos, disfrutar de cada instante al máximo y dar gracias continuamente por lo que tenemos.
A todo esto hay que añadirle los mejores padres del mundo, los hermanos más fabulosos que uno se pueda pedir, los cuñados y cuñadas que dan un toque especial a la vida y unos amigos que no nos merecemos. A todos ellos mil gracias por vuestro amor incondicional y muchas veces en la distancia y otras mil por querernos así… tal como somos.
Deseo pasar no sólo 10 años más a su lado sino una eternidad y pido a Dios que el amor que nos profesamos el uno al otro, repercuta en los que nos rodean para que sean más felices y se acerquen cada día más a Él.
Te quiero y siempre te querré.¡ Gracias por estos 10 años!